La Quincena Judicial / José Mariano Benítez de Lugo Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1285. 15  de marzo de 2019

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La Quincena Judicial / José Mariano Benítez de Lugo

La indignidad del independentista ‘juez’ Vidal

EUROPA PRESS

Si el Sr. Vidal no reconoce la Constitución es-pa-ño-la, ¿cómo va a cumplir sus funciones como juez? Pues el ejercicio de esa función así se lo exige

Lo que tenía que suceder ha sucedido: el Tribunal Supremo, en su recentísima sentencia de 7 de marzo pasado, ha estimado (parcialmente) el recurso interpuesto por el exjuez Vidal contra la decisión del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que había rechazado su reincorporación como juez por falta de aptitud, tras su cumplimiento de la sentencia que le había condenado por la comisión de una falta muy grave: haber participado en la redacción de la ‘constitución’ catalana y haber tomado parte, activamente, en el proceso soberanista.

Vayamos por partes:

1.– Antecedentes. En efecto, como ya exponíamos en una colaboración nuestra en esta revista de febrero de 2017 (vid. en nuestro libro ‘Misceláneas jurídicas’), el ‘juez’ Vidal fue sancionado por el Tribunal Supremo en diciembre de 2016 por haber participado en numerosos (más de 100) actos separatistas, “transmitiendo a los asistentes (desde su posición institucional) la confianza en la legalidad del proceso”. 2) Cumplida su sanción,  hace justo ahora un año, solicitó el reingreso y el CGPJ se la rechazó por su “repetida falta de lealtad a la Constitución”. 3) El Tribunal Constitucional en su sentencia de 13/12/ 2018, anuló el precepto sobre el que se basaba la negativa del CGPJ a su reincorporación y consecuentemente, el Tribunal Supremo en su antes citada sentencia ha decidido reconocer al Sr. Vidal el derecho a  su reingreso en la judicatura, lo cual nos aboca a las siguientes reflexiones:

1ª) La lenidad de las sanciones a los jueces por hechos gravísimos como los acreditados cometidos por el Sr. Vidal (sanción máxima de tres años por faltas muy graves a los jueces), mientras que al resto de los funcionarios la suspensión puede llegar al doble).

2ª) Lo absurdo que resulta que el propio Tribunal Supremo acudiera al Tribunal Constitucional preguntándole sobre la posible anticonstitucionalidad del precepto que hace referencia a la necesaria valoración de la “aptitud” para el reingreso de los suspensos en el ejercicio de sus funciones (artº. 367 de la LOPJ), y disparatado es también que el Tribunal Constitucional tachara de anticonstitucional dicha exigencia, pues lo relevante es si la decisión declarándolo  inepto, estaba debidamente motivada o no.

3ª)  El beneficiado Sr. Vidal ha declarado a  los medios de comunicación afines a  su ideología, que “se siente incómodo” por tener que volver a ejercer de juez “dentro del Estado español”, pues, afirma, le hubiera gustado ejercer como tal en la “República de Catalunya”; y tales declaraciones nos provocan dos nuevas reflexiones: la primera, que si no reconoce la Constitución es-pa-ño-la, ¿cómo va a cumplir sus funciones como juez? Pues el ejercicio de esa función así se lo exige. Y por otra parte, la pregunta a hacerle es: ¿conoce el Sr. Vidal lo que supone la DIGNIDAD?. Si lo supiera ese (admisible por otra parte) rechazo  a nuestra  Constitución, debería traducirse en  su  caso, en  no pedir  -dignamente- su reingreso como juez, pues en caso contrario (como va a suceder), resultará ser un JUEZ INDIGNO PARA SU FUNCIÓN.

Firma

Es miembro del Colegio de Abogados de Madrid desde 1963 y Medalla de Honor de dicha institución concedida en 2016. Está en posesión de la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort por méritos a la Justicia y es presidente honorario de la Asociación de Abogados Demócratas por Europa y patrono de la Fundación Justicia y Paz.

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