Tiempos de Hoy Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1289. 12  de abril   de 2019

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Tiempos de Hoy / Verónica Gayá

El 58% de los españoles reconoce problemas para conciliar el sueño

Dormimos poco y mal

Deberíamos compartir con Morfeo más de un tercio de nuestra vida. Sin embargo, en España no se duerme muy bien. Frecuentamos las siete horas,  notamos que nos hacen falta más y sabemos que sería lo mejor para nuestra salud, pero el estrés y los malos hábitos son nuestros fantasmas nocturnos.  

No dormir bien puede ser el origen de muchos problemas médicos.

Llegamos tarde del trabajo, agobiados, estresados y aún abrimos la puerta de casa con mil problemas pululando en nuestra cabeza. Aterrizamos hambrientos y cenamos mucho y tarde, son ya las 10 y va a empezar nuestro programa preferido de la tele. Nos vamos a la cama coqueteando con la medianoche, incluso puede que aún en el dormitorio veamos acabar el programa. Mañana el despertador sonará demasiado pronto. Un día más que nos levantamos cansados.

Más de la mitad de los españoles (el 58%) admite dormir mal, según la última encuesta “Cómo duermen los españoles” de la SES (Sociedad Española del Sueño), y dos de cada tres dice que la culpa es del estrés.

Entre semana se duerme peor y menos. A la mayoría de los afectados les cuesta conciliar el sueño, se despiertan varias veces por las noches y al final acaban durmiendo menos horas de las que necesitan y poco reparadoras. Tres de cada diez personas padecen insomnio, y el 75% se despierta al menos una vez por la noche. La mayoría de los que peor duermen intentan recuperar horas el fin de semana, pero los expertos aseguran que esos atracones de sueño no consiguen reparar el daño.

Detrás de la mala calidad del sueño se esconden más de 100 tipos de trastornos, aunque los más comunes son el insomnio, el síndrome de las piernas inquietas, la apnea-hipopnea, la narcolepsia y la hipersomnia idiopática.

¿Cuánto deberíamos dormir y cuánto lo hacemos?

Dormir bien es realmente importante para nuestra salud. La buena noticia es que lo sabemos, de hecho, aunque ponemos por delante la alimentación (39%), en un nivel muy similar colocamos al sueño (34%), incluso lo hacemos por delante del ejercicio físico (27%).

Se recomienda que los adultos duerman entre siete y diez horas. Sin embargo, según el ‘I Estudio sobre el Sueño de los Españoles’ de Flex, sólo dos comunidades alcanzan de media las 7,4 horas, la navarra y la cántabra. En Madrid, País Vasco, Aragón, Extremadura, Baleares, Ceuta y Melilla se encienden las alarmas, ya que la media no llega a las siete horas.

Ese margen de tres horas que deben dormir los adultos depende de diversos factores: edad, actividad diaria, nuestro sexo, e incluso nuestro propio organismo. Hay personas que con menos horas se despiertan mejor que otras, aunque, en general, las mujeres necesitan dormir más, de media 20 minutos más al día, según la investigación del equipo de neurociencia de la Universidad de Loughborough (Reino Unido), liderada por Jim Horne. “El cerebro de las mujeres funciona de manera más compleja y tiende a llevar a cabo más tareas a la vez, por lo que utilizan más partes del cerebro que los hombres”, aclaran los resultados publicados en el Daily Mail, que explican que por tanto necesitan un mayor descanso.

Tampoco la falta de sueño afecta igual a hombres que a mujeres. Según la investigación de la Duke University (Estados Unidos), las mujeres son las peores paradas, y la razón es la testosterona, que aumenta en los hombres cuando duermen menos, y como esta hormona disminuye los niveles de insulina y aumenta la masa corporal, produciendo un efecto antiinflamatorio, el cortisol se mantiene más bajo (la hormona del estrés), lo que a la larga tiene una menor repercusión en la salud.

Los niños son también un grupo muy afectado por los problemas de sueño. La Asociación Española de Pediatría afirma que la proporción de niños que padecen problemas transitorios es muy elevada, y estima que el 30% tiene alteraciones crónicas, especialmente los pacientes con patologías neurológicas. Según los investigadores de la Universidad de Granada, el 45% de los niños españoles duerme por debajo de las horas recomendadas, y también por debajo de la media europea, lo que afecta negativamente a su peso corporal, al tiempo dedicado a la actividad física y a su rendimiento académico.  

Un problema de salud

Al 75% de las personas les gustaría mejorar la calidad del sueño, pero sin embargo sólo 1 de cada 3 afectados acude a un profesional para intentar remediar su problema, mientras que el 5% se automedica.

No dormir bien puede ser el origen de muchos problemas médicos. La falta de sueño afecta a nuestro metabolismo, a nuestro sistema inmunológico, a nuestro estado de ánimo, a la memoria, al aprendizaje, etc. A menudo se relaciona con complicaciones endocrinas, psicomotoras, y psicológicas, y es realmente importante en el desarrollo de enfermedades como el Parkinson, otras enfermedades neuromusculares, el Alzheimer, o el ictus.

Algo tan aparentemente sencillo como tumbarse y descansar, es una verdadera pesadilla para muchos. La televisión, los móviles, los horarios, el estrés... son enemigos a combatir para mejorar, no sólo nuestro descanso, nuestra actividad diaria o nuestro estado de ánimo, sino nuestra salud en el presente y en el futuro.

 

Al Día

La televisión es un mal aliado para nuestro sueño.

Claves para una higiene del sueño

A veces es conveniente que modifiquemos algunas de nuestras rutinas antes de irnos a la cama. Si cuando te levantas lo haces cansado, notas que te duele el cuerpo o tienes sueño a lo largo del día, es mejor que tomes medidas. Esta semana te damos las claves para cambiar tu higiene de sueño.

Apaga las pantallas. La costumbre de ver la tele antes de dormir en el salón, o incluso dormir con la tele encendida en el cuarto es mala para nuestro sueño. No sólo nos hace acostarnos muchas veces más tarde de lo que en realidad querríamos, sino que además lo hacemos habiendo dejado para los minutos antes de dormir una luz incesante en nuestros ojos y una actividad cerebral poco recomendable para abrazar a Morfeo. Súmale si además nos dormimos y la tele se queda puesta. Así que si te interesa algo, dale al REC y búscate otro rato para verlo. Mejor leer, escuchar música, incluso mejor...

Hacer ejercicios de relajación. Respiraciones, ejercicios en el suelo, ‘mindfulness’, meditación, etc. Elige lo que más te guste, si es necesario prueba varias cosas y decide. Hay aplicaciones, webs, vídeos, DVD..., en los que podrás encontrar los mejores ejercicios para ti para practicar antes de irte a la cama. No sólo te dormirás antes, sino que lo harás mejor.

Cuida el ambiente. Es importante un buen colchón y la almohada que mejor se adapte a nuestras necesidades, pero también hay que cuidar la temperatura (siempre mejor fresco que calor), la cantidad de luz (poca o nada), el poco ruido, incluso el orden de la habitación puede ayudarte a tener una mejor calidad del sueño.

Rutina. Decide la hora a la que te vas a ir a la cama, ¡y cúmplela!. Procura haber pasado antes unas horas tranquilas, y evita grandes comilonas nocturnas. Las rutinas te ayudarán, por ejemplo: ducharte, leer un libro y acostarte.

—A lo largo del día también puedes hacer cosas por mejorar tus horas de sueño. Haz algo de ejercicio y, sobre todo por la tarde, evita las bebidas excitantes.

Recuerda que si tienes problemas con el sueño y estos consejos no te ayudan, lo mejor es que visites a un especialista. Consulta a tu médico de cabecera. ¡Buenas noches!

 

 

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