Entrevista / Victoria Rosell Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1289. 12  de abril   de 2019

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ENTREVISTAS 28-A / Manuel Capilla

Victoria Rosell, candidata de Unidas Podemos

“Hemos tirado del PSOE hacia la izquierda”
 
La jueza Victoria Rosell vuelve a la política tres años después de la querella que presentó contra ella el exministro José Manuel Soria, que la obligó a no repetir como candidata. La querella quedó archivada y ahora el investigado es el juez Santiago Alba, que habría colaborado con Soria para manipular testimonios y perjudicarla. Rosell vuelve a liderar la lista de Unidas Podemos en Las Palmas y carga contra el hecho de que estén condecorados siete comisarios implicados en la ‘policía patriótica’ orquestada por el ministro Fernández Díaz: “Es una vergüenza que la tengan ellos y no otros policías. Estos comisarios no han puesto en riesgo su vida. Si acaso, han puesto en riesgo nuestra democracia”.

ALEX PUYOL

¿Cómo regresa a la política Victoria Rosell tres años después, una vez que el ‘caso Rosell’ se ha convertido en el ‘caso Alba’?
Después de superar ese daño, pensaba que no iba a regresar nunca. Pero también me di cuenta de que formaba parte del proceso de justicia no sólo tener una sentencia condenatoria para el juez Salvador Alba por todo lo que hizo en connivencia con el ministro Soria. También había que demostrarle a la gente que se puede salir de una trampa así, por muy poderosos que sean los rivales, con la ley en la mano. Me parecía importante ese acto de justicia para la gente que me había votado.

El exdirector de ‘El Mundo’ David Jiménez, en ‘El Director’, lo califica de “conspiración” y se arrepiente de haber participado en ella. ¿Qué sensación le produce ese arrepentimiento?
Una sensación agridulce. Por una parte, agradezco sinceramente que alguien diga parte de la verdad. Y que reconozca, aunque haya que leer entre líneas, que nunca me llamaron. La parte amarga es que, aún así, hay que sacar a la luz que cuando se toman determinadas decisiones en los medios –salvo en el caso de los medios decentes que se sostienen por sus lectores o por la publicidad que se ve–, se toman por el dinero. En el proceso de innovación tecnológica de El Mundo, vimos, antes de esto, una dotación del Ministerio de Industria dirigido por Soria de un millón de euros a Unidad Editorial [la editora de El Mundo]. Sólo en un mes, dividido en cuatro partidas, y sin contraprestación. Esto sí es contar toda la verdad. Agradezco sinceramente que cuenten un parte, pero la gente tiene derecho a saberla completa.   

¿Cómo valora lo que conocemos sobre la ‘policía patriótica’ organizada por el Ministerio del Interior de Fernández Díaz?
Me parece un gravísimo ataque a la democracia. La corrupción policial a alto nivel crea una evidente inestabilidad en toda democracia. También me parece muy claro que ha habido silencios muy elocuentes por parte de algunos que se consideran a sí mismos hombres de Estado. Cuando el problema perjudica a un rival político y se pueden aprovechar, demuestran que no son hombres de Estado, sino hombres de partido. Demuestran su poca talla humana, intelectual y política.

Por esto le iba preguntar también. Hace pocos días entrevistaba a Alberto Garzón y calificaba al resto de partidos como “cómplices” de lo sucedido por el silencio que han guardado. ¿Está de acuerdo?
Cómplices al tener cierta responsabilidad por omisión, al menos, creo que sí. En el libro de David Jiménez está clara la implicación de Fernández Díaz. En el Gobierno, el PSOE ha tenido una reacción más decente, pero tardía e insuficiente. Lo que hemos sabido de las medallas pensionadas a los siete comisarios imputados por la mal llamada policía patriótica –que sería policía corrupta, en mi opinión- sí que tiene un remedio desde el Gobierno. El distintivo rojo tiene ese color porque premia acciones que han puesto en riesgo la vida del que recibe la medalla. Es una vergüenza que la tengan ellos y no otros policías. Estos comisarios no han puesto en riesgo su vida. Si acaso, han puesto en riesgo nuestra democracia.

¿Cree al ministro Marlaska cuando dice que esa policía ya no opera?
Creo que tiene razón sólo en el extremo de que ya no están en activo. Aunque la realidad le supera cuando se conoce que el comisario Fuentes Gago está concursando a comisario. Aún así, Fernando Grande-Marlaska sabe perfectamente, porque es magistrado de carrera, que una cosa es depurar las responsabilidades penales y otra las responsabilidades políticas. Un gesto importantísimo -que en su día no llegaron a cumplir con las medallas a los torturadores franquistas- es retirarles todos los honores. Luego, es evidente que la pata mediática no se ha depurado. Estoy convencida que, desde el Gobierno se puede hacer mucho más por tener el periodismo y la información veraz que nos merecemos.

“El Gobierno ha tenido una reacción tardía e insuficiente con la ‘policía patriótica”

 

¿Cree que queda alguna sorpresa por conocer en la pata mediática, algún nombre llamativo que todavía no haya salido a la luz?
Aunque se trata de un medio local en Canarias, le voy a contar algo de hoy mismo [por el miércoles]. Mi compañera la diputada Meri Pita ha estado hoy en una emisora de radio. Y el locutor le ha dicho en antena que ellos llegaron a saber que hubo quien pagó por que se silenciara a Podemos. Ojalá, que se produzca un efecto contagio y se haya puesto en marcha un viento más democrático. Es muy grave, porque estamos hablando de influir en el resultado de las urnas y de no dejar gobernar a una fuerza que tenía 5 millones de votos. A nadie se le escapa que, sin una publicidad negativa, podría haber tenido más.

¿Qué balance de la colaboración entre Unidas Podemos y PSOE durante estos meses?
Ha habido ejemplos muy claros de cuando Unidas Podemos ha tirado del PSOE hacia la izquierda, revirtiendo en un bienestar directo para la ciudadanía. Es el caso de la revalorización de las pensiones o la subida del Salario Mínimo Interprofesional, que era del uno y pico por ciento en el acuerdo de PSOE con Ciudadanos y que con Podemos ha superado el 20 por ciento. Sánchez ya explicó que le habían impedido pactar con Podemos, entre otras cosas por la presión de las grandes empresas. 

¿Ve a Sánchez y al PSOE con más ganas de reeditar la mayoría de la moción de censura o de llegar a un acuerdo con Ciudadanos?
No lo sé… He visto algunas manos tendidas a Ciudadanos, cuando Ciudadanos ya lo había descartado, cosa que me sorprendió. Las calabazas me parecieron prematuras pero sinceras, contribuyen a aclarar el panorama. Ciudadanos ha cerrado esa posibilidad.

Usted que es magistrada, ¿cómo valora el desarrollo del juicio del 1-O?
Para mí, no es lo que está sucediendo en el día a día del juicio. Me parece una especie de trampantojo de la realidad política. Los magistrados, los fiscales, están haciendo su trabajo: aplicar la ley. De ahí no va a salir ninguna solución. Si desatendemos la solución política, la sentencia, aunque sea magnífica, generará frustración. Ya me pronuncié, junto con una gran cantidad de penalistas, señalando que no vemos los supuestos fácticos de la rebelión ni la sedición. Y preferiría que el juicio se estuviera celebrando con los acusados en libertad provisional, con medidas cautelares; que las tenemos y muy efectivas, incluso electrónicas.  Opinar del juicio me parece menos importante que transmitirle a la gente que el juicio del no va a solucionar nada. Todo el tiempo que estemos mirando sólo al juicio, vamos a volver a un punto de partida peor políticamente cuando esto termine. Mientras, todo está parado.

¿Por qué cree que el partido está cayendo en las encuestas Unidas Podemos? El CIS que acabamos de conocer le da un 13% de intención de voto.
Hay varias cosas que me parecen importantes. Una: en las elecciones de 2016 se le llegó a dar a Podemos un 9% y no se bajó del 20%. Otro dato que me parece abrumador es el 41% de  personas indecisas. Es dejarlo todo abierto. El trabajo de campo del CIS se hizo hasta el 18 de marzo. Todavía no había vuelto Pablo Iglesias de su permiso de paternidad y no estábamos elegidas las cabezas de lista. Además, los datos macro están muy focalizados en Madrid, y es verdad que en Madrid Unidas Podemos muestra una desunión inédita. La gente, con razón, nos los recrimina. Pero en las provincias, creo que a la gente le importan mucho las personas de la lista. También es verdad –y no quiero que sirva de excusa- pero cuando te persigue una mafia político-policial-mediática se alimentado egos y disidencias.

Hace algunas semanas, Irene Montero aseguraba que el próximo líder de Podemos debe ser una mujer. ¿Está de acuerdo?
Estoy de acuerdo en el deseo. Sería ejemplar y creo que ya es tarde. Es una anomalía democrática que los líderes de los cuatro partidos nacionales sean hombres. Las mujeres estamos demostrando que existe otra manera de hacer política y que vamos a reclamar la cuota de poder que nos pertenece.

¿Le gustaría que fuera la propia Irene Montero la sucesora?
No formo parte -ni lo voy a hacer nunca- de la estructura orgánica de Podemos. A mí me sigue estando prohibido, como a todos los jueces, militar en partidos políticos y sindicatos. Si ni siquiera se ha planteado abrir ese proceso, sería inadecuado hacer  una apuesta por parte de una persona independiente. En cualquier caso, sí apoyaría cualquier opción que pasara por una mujer.

¿Y ese proceso sucesorio se abrirá pronto o ve a Pablo Iglesias con ganas de continuar mucho tiempo?
No creo que sea cuestión de ganas, sino que después de cada proceso electoral se da cuenta a los inscritos e inscritas en una reunión, Vistalegre I y Vistalegre II, en donde se ponen a su disposición los cargos orgánicos. Esta es la predicción, sea cual sea el resultado, que yo confía que sea mucho mejor que el pronosticado.
 
¿Cuál es su pronóstico para el 28-A?
Espero que haya una mayoría de progreso, no de retroceso. Espero que las derechas y sus franquicias no engañen a la gente y no pongan en riesgo los derechos que nos costó tanto conquistar. La falta de voluntad política te pueda quitar derechos recogidos en la Constitución y las leyes.